Sonetos décimas y ovillejos de Julie
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Siempre me interesó conseguir escribir un buen soneto. Experimentar esa sensacíón de rematarlo, de saber que ninguna otra palabra puede sustituir al final redondo que deleita los sentidos, en el remate definitorio de un pensamiento desarrollado, emitido en la voz, como el final glorioso de una partitura. Sin duda el soneto exige unas reglas desafiantes, un conocimiento de la métrica, porque es en esos catorce versos donde tienes que desarrollar y resolver todo un pensamiento único. La cadencia, la rima, la música, el ritmo, van caminando al unísono hasta el cierre. Cualquier equívoco, palabra ociosa, circunstancia inútil, lo estropea. Petrarca, Dante, Tasso… tantos maestros, incluído mi paisano, el Marqués de Santillana, hasta los más modernos como Garcilaso o Quevedo Monti y Rossetti, nos enseñan a escribir un buen soneto. Y es lo que intento en los más de doscientos que he escrito, siempre pienso que no lo he conseguido. Pero es escribiendo como aprendemos, incluso releyendo y corrigiendo. Con imágenes de mis amigos, Callie, Camy, Mary, Pilar, Javier y mis propias fotografías, quiero ilustrar alguno de los sonetos aquí presentados para mis amigos y para los que quieran leerme, espero que esta lectura os haga partícipes de lo bello del lenguaje, de ese dardo que hiere y despierta y nos hace ser partícipes de la música y el contenido de La Palabra, que es en suma, la sustancia del poema, la pasión y la emoción con que el poeta escribe su poesía. ¿Qué decir de la décima? Si el soneto, en arte mayor, es un desafío, la décima, aunque es menor, no deja de asombrarme. Díficil conseguirla. Un arte hacerla. ¿Y quién escribe hoy ovillejos? A mi no sólo me divierten, me apasionan. Publico aquí, algunos intentos ya registrados. Si puedes percibir esa quintaesencia, mereció la pena dedicar este tiempo habitado y regalarte mi inquietud.
SONETO AL AMOR
Si pudiera quitarte las espinas
con mis manos humanas y terrenas;
si pudiera mi fe sobre las hienas
plantar montes de jaras y de encinas…
Ahondaría los mares y las minas
donde el oro florece sin cadenas;
y podría robar las cosas buenas
que a través de la luz se hacen divinas.
¡Con qué manos pondría en tu cabeza
esa saliva dulce o ese ungüento
que aliviara el dolor de tu desgarro!
No sé si es tuya o mía la tristeza
pero el dolor que sientes yo lo siento
como siente la tierra el sol y el barro.
Julie Sopetrán
EL ÚLTIMO VIAJE
Triste va la paloma, sin cabriola.
Cruza los sentimientos solitaria,
se queda con nosotros la plegaria
de la luz en despliegue de aureola.
Sé que no volverá: su vuelo es ola
perdida en vendaval de la precaria
noche, que sin apenas luminaria
en zureos se vuele caracola.
Quebrada el ala, con sus patas rotas
-una mezcla de náusea y de respiro-
atestigua la vida en el aliento.
Al llanto no le quedan ya más gotas;
el alma se desnuda del suspiro,
la paloma se fue… Nos queda el viento.
Julie Sopetrán
DANZA DE ATARDECER EN TRES ACTOS
Ovillejo
¿Qué es amor sin esperanza?
Danza.
¿Qué responde a la razón?
El son.
¿Y qué predicen los pasos?
Fracasos.
Se perciben los ocasos
cuando el sol se aleja en calma
y en los espejos del alma,
danzan al son los fracasos.
Julie Sopetrán
DESNUDO
Más allá del poema reside la pureza
del corazón que ama sin tiempo y sin espacio;
soy contigo en las horas del verso que es prefacio
de lo que ya te siento con fervor y presteza.
Me puede este latido: armoniosa belleza
donde en gozo de ideas y de rítmos me sacio;
sin percibir apenas este otoño tan lacio
que parece el recinto donde el amor empieza.
Amor es la palabra de los sueños divinos
Sin Amor el poema ni existe ni presiente
Amar es el desnudo que enlaza los destinos
Nada tiene sentido cuando todo se siente
Tú eres la voz que puede cambiarme los caminos
Y sabes que al sentirte…, ya te amo plenamente.
Julie Sopetrán
EN EL SILENCIO DE UNA NOCHE TRISTE
Hoy he tocado fondo, me sacudió la vida
y hasta sentí morirme cegada por el barro;
un sinsabor de sueño me produjo el desgarro
un eco de los tiempos o una amarga bebida.
No provoqué al instante, sólo palpé la herida
o fue la noche triste quien tiró de mi carro;
entre los pies desnudos se atravesó un guijarro
de camino sin luna que me dejó perdida.
Sin rumbo, sin estrellas, desbocada en el suelo
tuve la buena suerte de abrazarme a la tierra
y sentir en mi pecho la humedad transparente,
era el júbilo activo: premura del consuelo
que alivió las heridas en silencio de guerra
y broto entre mis brazos como un flujo de fuente.
Julie Sopetrán
IN MEMORIAM
Décima
Si quieres tener recuerdos
con el paso equivocado;
será lo más apropiado
que examines desacuerdos.
Es el manjar de los cerdos
la memoria que improvisa,
suele quedarse indecisa,
retiene lo que no siente
y se aferra al inconsciente
disertando en lo que pisa.
Julie Sopetrán
LO EFÍMERO
La rosa ama la risa y muere seria
muestra en sus labios la melancolía;
la veo llorar siempre, aunque sonría…
Vitaliza en su aliento la materia.
Los colores se crecen en su arteria
su forma es manantial de poesía,
placer donde se aprende la alegría
portal donde se aleja la miseria.
Sonrisa y llanto de la rosa viva
adorna los peldaños de mi puerta
cual si fuera capricho de una diva.
Su aroma es la embriaguez que desconcierta
la huelo en el asombro que cautiva.
Cuando voy a cortarla…, ya está muerta.
Julie Sopetrán
MEDIODÍA EN OCASO
Se han quedado mis ojos mirando fijamente
al vacío, cual niña despistada y errante;
me he quedado sin risas, preocupado el semblante
como si no existiera a mi lado otra gente.
Tuve que golpearme varias veces la frente
y volver a mis pasos sin mirar adelante;
se me rompió el camino y no encuentro talante
para saber por dónde te has ido de repente.
Porque es magia el encanto de los atardeceres
piedra y cielo en paisaje: mediodía en ocaso:
borrador de silencios en son de pareceres.
El corazón del aire se acelera en mi paso
y late entre los ritmos de saber que me quieres,
aunque a la vez te escondas entre brisas de raso.
Julie Sopetrán
MUCHO MÁS QUE CARICIA
Décima
Una caricia en los labios
me está sugiriendo un beso,
aunque parezca travieso
reajusta desagravios.
Saber besar es de sabios
y aunque hay gente que no besa,
en el tacto se embelesa
lo que dos bocas reúnen:
lo más seguro es que ayunen
por el gozo que se expresa.
Julie Sopetrán
INTERROGANTE
Si alguien debe vivir es el poeta
que se muera el hipócrita y el necio;
tenemos que sentir todo el aprecio
en este tramo de vivencia escueta.
Somos rima, cadencia, pandereta.
El dolor nos sacude con desprecio
¿Por qué sufrimos tanto y a qué precio
pagamos la ilusión que nos inquieta?
¡Si al menos Dios secara nuestro llanto!
¿Qué quiere, qué pretende o necesita
si al igual que nos ama nos lacera?
¿Qué Dios es éste que nos quiere tanto
si primero nos da y luego nos quita
cortándonos las alas a tijera?
Julie Sopetrán
SONETO A LA LUNA
Burbuja de la noche, temblor de un rosa claro
es tu mirada triste de nácares marinos;
reflejo anaranjado tus labios femeninos
auroras de mi noche que brillan sin reparo.
Relampaguea el aire tu destello preclaro
un halo de fragancias clarea los caminos;
son tus manos que juegan al alba con los pinos
caricia entre las sedas de lo difuso y raro.
Son voces de las sombras en murmullo de insultos
que engañan y reprochan al suspiro en desvelo.
Sus ecos dejan rastro de misteriosos cultos.
Luna llena en mi llanto, en mi luto, en mi duelo
con los hilos del aire bordas diedros ocultos:
luciérnagas que escriben sobre la tierra…, el cielo.
Julie Sopetrán
CAMELO
Décima
Dices que me quieres mucho
consigues ilusionarme,
pero a la hora de darme
sólo me das lo que escucho.
Me conquista un arrechucho
me río de buena gana,
porque tu gracia pagana
ni siquiera es un abrazo,
es el borde de un retazo
que me orilla en la desgana.
Julie Sopetrán
AMOR
Sólo puedo aprender del amor que no tengo
aprender, que es la vida vivir con uno mismo;
parece que me quieren pero ante el egoísmo
retroceso los pasos a mi propio abolengo.
Si pongo en la balanza lo que doy, lo que obtengo
se rompe la mesura que me empuja al abismo;
invento la medida y le añado espejismo
y así logro los pasos por donde voy y vengo.
No sé cuántos colores le pongo al sentimiento
me entrego cual las aves al compás de su vuelo
cuanto más alto llegan, más saben que no hay fondo
El corazón me empuja, me envuelve en lo que siento
quiero volar muy alto y voy a ras de suelo
ofreciéndote en beso la belleza que escondo.
Julie Sopetrán
PALABRAS
El Amor es Palabra que se ingiere
y no sabemos más que hacernos daño;
se oculta la verdad, vence el engaño.
¡Qué fácil es matar lo que se quiere!
La Palabra es el arma que nos hiere.
El que nunca la escucha se hace huraño;
no pronunciarla implica desengaño.
¡Por oír el Amor se vive y muere!
Palabras nunca igual, aunque parecen
aseverar la fe del testimonio
que el instante decanta en nuestros labios.
El corazón las dicta en lo que ofrecen.
En Ellas vibra el ángel y el demonio…
¡Conjugar el Amor sólo es de sabios!
Julie Sopetrán
INSPIRACIÓN
Décima
Parece que fuera invierno
pero es verano y no llueve,
en el silencio lo breve
tiene un corazón muy tierno.
La humedad está en lo interno
allí un mar de fantasía
se mezcla con la alegría,
las nubes hilvanan rosas
y los barcos, mariposas,
bordan azul, Poesía.
Julie Sopetrán
SONETO A ROUSSEAU
Son tus colores netos y tus figuras planas
transmites la armonía de la luz que es Sorpresa;
un miedo disfrazado que huye y que regresa
de las junglas salvajes y las selvas humanas.
Son de tu fantasía pigmentos, donde emanas
textura sugestiva satinada, traviesa,
que da un aura inocente a la cadencia impresa:
sencillez importada desde tus aduanas.
Simpleza y colorido, trazos de madreselva
imagino en tus bosques la risa del paisaje
y ese fuego en las sombras de mágicos colores
Tu parisino cosmos fue tu ferviente selva
adaptada al entorno de lo dulce y salvaje
donde en calmado sueño la fiera emite amores.
Julie Sopetrán
FLOR DE FUEGO
Respiro el fuego de la tierra y canto
emoción que me eleva como llama;
quemadura “pensante” que se inflama
en el suave dolor de mi quebranto.
¿Por qué la vida me descarna tanto,
por qué a solas la muerte me reclama?
Ya no sé quien me odia o quién me ama
si a fuerza de sentir me puede el llanto.
Espíritu, espiral, soplo, sentido,
movimiento del alma: lucha, espera…
Silvestre caracola de mi ocaso.
Tú me elevas la sangre, lo vivido,
pones a mi tristeza: primavera
y renuevas el cerco de mi paso.
Julie Sopetrán
OVILLEJO DEL SUSURRO DEL MAR
¿Dónde se encuentran las olas?
Siempre a solas.
¿De qué presume la espuma?
De la bruma.
¿Qué hace el mar si se levanta?
Silva y canta.
Se me eleva la garganta
y soy el divertimento
que en la plenitud del viento
a solas, mi bruma, canta.
SUICIDIO
Pobre de mi, tirada en una esquina
recluida en las rejas de la lluvia,
transformada la calle en una zubia
siento como un hedor que discrimina.
Tal vez es sólo tufo a gasolina
o mi cuerpo mojado que se asubia,
el cielo me reprende, me diluvia,
yo necesito un mar, como Alfonsina.
Alguién cruza la acera, es un fantasma
me hiere, me maltrata a lo cobarde
bajo su pie mi lágrima es despojo.
Por más que salga el sol soy su miasma
el aspecto se oculta, llego tarde.
En la ducha quedó muerto el enojo.
Julie Sopetrán
DÉCIMA LABERÍNTICA
Soy del camino perdido
las esencias del instante,
sudor de un dios caminante,
cita ordenada en olvido…
Soplo ardiente, desmedido,
huella atrapada en precinto
lluvia que inhunda el recinto,
ritual de interioridades
emoción de las verdades
que ocultan mi laberinto.
Julie Sopetrán
ESPEJEO
(Ovillejo)
¿Quién puede llamarnos vieja?
La espeja.
¿Y qué nos pule el carrillo?
El brillo.
¿Si en la mirada no hay cruce?
Reduce.
De tal forma nos seduce
la apariencia en el cristal,
que cuando nos vemos mal
la espeja el brillo reduce.
Julie Sopetrán
MAMIFERO
¿Quén procrea más renombre?
El hombre.
¿Y quien imita su icono?
El mono.
¿Qué adoctrina su animismo?
Lo mismo.
Es tan mutuo el eretismo
que uno y otro se proclaman
y gritan lo que reclaman:
hombre y mono… ¿No es lo mismo?
Julie Sopetrán
AGUDA
Décima
Es Amor, rica simiente
que sirve pa conquistarte.
¡Ay! Es la rueda del Arte
que sin pena te desmiente.
Amor es una pendiente
que todo lo desestima,
deletrea la autoestima
cuando la pronuncias fuerte.
Por ser aguda da suerte
y si la cuidas, te mima.
Julie Sopetrán
SIN RECETA
Décima
Evoco aromas olvido
ajos con tomate porte,
loncha de jamón deporte
y un vinito distraído.
Memoro lo compartido
lo que ya no se cocina,
retengo, si se combina,
lo que siempre fue hogareño;
menús apagan empeño
de freirme una sardina.
Julie Sopetrán
ESAS NUBES QUE LLORAN SOBRE LOS ESCLAVOS
Décima
En la risa de la idea
siempre hay algún aguacero,
que va calando ligero
lo que aparenta y afea.
Humedad que se recrea
como una nube sin dueño:
tachadura de diseño.
Y la palabra se oxida
cual si viviera zurzida
en el pantalón del sueño.
Julie Sopetrán
¿NO ES LA DE ÉBOLI?
Existe un balcón cerrado
detrás hay una princesa,
que con cara de pavesa
se contempla de costado
-en un espejo azogado
que refleja su masvale-
y no hay nadie que la jale
por las rejas del enojo,
tiene metida en un ojo
la palabra que no sale.
Julie Sopetrán
CARICIA ILUMINADA
Se me para en la piel, luz milagrosa,
una caricia de infinito halago;
revuelo de palomas sobre el lago
en limpio cristal verde que reposa.
Metido en cada poro pulsa y posa
un paso que pasa suave y vago;
tal cual hechizo que prepara el mago
sacando en remolino rayo y rosa.
Dichoso todo el cuerpo en el contacto
de esa mano invisible que no duda
dejando en mi redor su pulso exacto.
Es oreo dulce que me deja muda
y es mariposa reposada en tacto
sobre las auras de mi piel desnuda.
Julie Sopetrán


























Me haces partícipe de la belleza del lenguaje. El contenido de tu Palabra en tus sonetos hayan sido escritos, hace años, ayer, hoy, ahora, los recibo como un regalo y siento “esas manos en mi cabeza”. Cada vez más amigos me dan las gracias a mi???, por haberles pasado El tiempo habitado. Julie estas en nuestros Favoritos. Te seguimos y cada vez queremos más.
Comparto totalmente la opinión del anterior mensaje. Para mí y mis amigos a los que les he hablado de tu blog, ha sido todo un descubrimiento a un mundo que desconocíamos. Ahora, nuestro tiempo y nuestras vidas están habitadas por Palabras que nos llenan de Amor. Queremos más…
Julie:
Te felicito por el gran dominio de tus versos, especialmente en lo que refiere a los sonetos que son “La piedra de toque de todo poeta”
Neruda expresó una vez cuando le preguntaron ¿Quien puede llamarse poeta? y contestó “Aquiel que es capaz de hacer un soneto”
Yo soy poeta chileno, tengo 4 libros publicados y mi poesía a pasado las fronteras de mi Patria.
Mi último libro se titula “Mis 100 Sonetos” Me gustaría enviarte esta publicación. ¿Como puedo hacerlo? Bueno ya tienes mi correo.
Espero tu comunicación.